lunes, 16 de octubre de 2017

DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN

El 16 de octubre de cada año celebramos el Día Mundial de la Alimentación para recordar el nacimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en 1945. Más de 150 países de todo el mundo organizan eventos en el Día Mundial de la Alimentación para correr la voz de lo importante que es que todos se unan a la lucha contra el hambre y que nos aseguremos de que todo el mundo tenga suficientes alimentos para llevar una vida activa y saludable.

Alrededor de 800 millones de personas se acuestan con hambre cada noche. Eso es alrededor de 1 de cada 9 personas.

¿Sabías que hay 2.100 millones de personas pobres en todo el mundo y que la mayoría de las 800 millones de personas que padecen hambre viven en zonas rurales? ¿Qué piensas que hacen los pobres y hambrientos en el campo cuando se dan cuenta de que no pueden comprar ni cultivar alimentos suficientes para ellos y sus familias? Muchos de ellos se trasladan a ciudades o pueblos en busca de una vida mejor, con la esperanza de encontrar trabajo para poder enviar dinero a casa y alimentar a sus familias.

El mundo está en constante movimiento. Al día de hoy y debido al aumento de los conflictos y la inestabilidad política, se han visto obligadas a huir de sus hogares más personas que en cualquier momento desde la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, el hambre, la pobreza y un aumento de los fenómenos meteorológicas extremos relacionados con el cambio climático son otros factores importantes que contribuyen al desafío migratorio.

Los grandes desplazamientos de población hoy en día presentan desafíos complejos que exigen una acción a escala mundial. Muchos migrantes llegan a los países en desarrollo, creando tensiones donde los recursos ya son escasos, pero la mayoría, unos 763 millones, se trasladan dentro de sus propios países más que al extranjero.

Tres cuartas partes de las personas en situación de pobreza extrema basan sus medios de subsistencia en la agricultura u otras actividades rurales. La creación de condiciones que permitan a las poblaciones rurales, especialmente a los jóvenes, permanecer en sus hogares cuando sientan que es seguro hacerlo y tener medios de vida más resilientes, es un componente crucial de cualquier plan para emprender el desafío migratorio.